Antes que nada es un placer poderles enviar
un saludo a cada uno de mis compañeros y a la tutora, a todos los visitantes
del Blog, y presentarles mi exposición acerca del tema “MI confrontación con la
docencia”.
Es un caso muy curioso el que sucede conmigo en lo que respecta a esta reflexión acerca de mi profesión y la docencia, debido a que mi profesión es en realidad el de docente; soy egresado de la Escuela Normal de Ticul, Yucatán, También estudié la Licenciatura en Educación Media en el área de Ciencias Sociales, en la Escuela Normal Superior del Estado de Campeche. Como se pueden dar cuenta en realidad mi profesión es el ser docente.
En realidad el conflicto en cuanto a tomar la decisión de dedicarme a la docencia surgió al terminar el bachillerato puesto que por la situación económica familiar que tenía no pude costear la carrera profesional que había escogido que era la de Licenciado en Derecho y la única opción que tuve factible fue el de estudiar para maestro de primaria; estudios que finalicé en 1995 con los ya respectivos acercamientos a la práctica profesional que se incluyen dentro de la preparación en la escuela Normal.
Inicio mi servicio como maestro de educación primaria federal el 12 de septiembre de 1995, apenas dos meses de finalizados mis estudios profesionales, a los 21 años de edad, para fortuna mía fui enviado a una comunidad muy pequeña dentro del interior del Estado de Yucatán, a decir verdad de la generación a que pertenezco solamente 12 de 25 que la conformábamos obtuvimos plaza federal dentro de nuestro propio Estado; Fue en esta comunidad Xcopteil, municipio de Chankom, en donde conocí que era el magisterio en realidad, en condiciones humanas y económicas insospechables, con los recursos didácticos indispensables, gis, borrador y pizarrón; ¡ahí fue específicamente el momento en que inicie como un verdadero maestro! Dentro de la praxis y no solamente en la teoría.
Estuve 7 años laborando en el mismo municipio, tomando cursos que impartía el sistema, pero como el sueldo no era suficiente para cubrir los gastos de una recién formada familia que tenía, decidí seguir estudiando para que después pudiese conseguir algunas horas para trabajar en alguna secundaria, por lo que ingrese a la Escuela Normal Superior Federal del Estado de Campeche en 1998 concluyendo mis estudios en el 2002 año en el que intento ingresar a laborar en educación secundaria en el Estado pero se para estas fechas se había restringido la oportunidad a maestros con plaza de obtener horas en secundarias; la única opción que me fue viable estuvo en que estas fechas me había acercado a mi ciudad de origen en una comunidad rural pero no tan pequeña como las dos primeras en las que comencé a laborar, y habían cerca de ellas e inclusive dentro de la misma en la que laboraba, escuelas de nivel medio superior, los COBAY, Colegio de Bachilleres del Estado de Yucatán, en donde en la comunidad de Tekit, Yucatán comienzo en septiembre de 2002 a impartir clases en el área de ciencias sociales.
El afán de superarme en lo que se refiere a mi desempeñó profesional me ha llevado a tomar todos los cursos que el subsistema a ofertado incluyendo diplomados y talleres, sin embargo con el deseo de conocer más y mejorar mi práctica docente me llevó a continuar estudiando en 2004 una maestría en ciencias sociales, la cual afortunadamente concluí en 2008, pero no pude titularme y actualmente estoy en ese proceso.
El ser docente es para mí un verdadero orgullo, pero al igual es un verdadero reto que día a día tengo que replantearme, pienso que si bien muchos tenemos esta profesión o nos dedicamos a ella como cualquier otra persona a cualquier otra profesión, por necesidad económica, que esa es la realidad, lo menos que debemos de hacer es poner nuestro máximo de esfuerzo para lograr la mejor calidad del proceso posible, siento que en cada rostro de nuestros alumnos debemos de ver reflejados las caras de nuestros hijos, de nuestros sobrinos y demás familiares, por lo que al final de cuentas nadie en su sano juicio querrá que a uno de ellos le vaya mal en la vida y si querrá que llegue a tener un desarrollo académico para lograr tener alguna carrera profesional y mejorar sus condiciones de vida.
El ser docente en educación media superior es como mencioné anteriormente un verdadero reto, sobre todo por la necesidad de estar en constante superación, a menos que uno quiera que cuando se presenten nuevas situaciones dentro del proceso de enseñanza, no cuente con los elementos necesarios para poder sobrellevarlas, significa un constante trato con un material humano muy especial, jóvenes adolescentes con ganas de ser triunfadores en la vida, muchos de ellos todavía soñadores, que al igual que yo en algún momento de esta etapa de la vida soñamos que la misma sería mucho más fácil que en lo que en realidad era; jóvenes en un lapso imperceptible de tiempo tendrán que enfrentarse a que esta realidad solamente era una mera fantasía y que la vida no es tan fácil como en las telenovelas, ese es mi verdadero reto, contribuir con cada uno de ellos a que se preparen y al momento de conocer y experimentar la realidad social puedan enfrentarse a ella y lograr convivir con ella como verdaderos triunfadores en al ámbito que les corresponda.
Es aliciente encontrarme en el Colegio a alumnos que estuvieron en mi grupo de primaria, ya que trabajé también en la primaria de la misma comunidad, actualmente soy director de una primaria en otra comunidad, y notar el cambio que han tenido en cuanto a su desarrollo tanto biológico como intelectual y emocional, niños que despedí alegremente de la primaria veo ingresar como jóvenes adolescentes inquietos en educación media superior, y mas allá es muy gratificante saber que en la medida de lo posible he contribuido a formar a estas fecha con nuevos profesionistas a los que me encuentro en la calle como orgullosos doctores, ingenieros, licenciados en derecho, docentes y también con mucho orgullo a padres de familia con una visión diferente de cómo enfrentarse a la vida como verdaderos emprendedores.
No están gratificante encontrarse con situaciones sobretodo económicas y materiales que se han tenido que sobrellevar, como el caso de la inestabilidad del trabajo en el colegio, que si bien está sujeto a que los docentes tenemos una base, también es sabido que en cualquier momento por decisión de las autoridades administrativas los docentes y el personal en general puede ser removido de su puesto o cambiado de asignaturas que imparte, e incluso reduciéndoles las horas que imparte. Otra de las situaciones no tan alicientes es que muchos de los alumnos debido a que en la comunidad la actividad económica gira alrededor de la maquila textil, muchos de ellos se dedican a trabajar pero no solamente para solventar sus gastos de estudios sino que lo hacen para adquirir sus cosas personales, lo que muchas veces les llega a gustar más y se dedican menos al estudio lo que trae como consecuencia falta de atención y desinterés. Todo esto muchas veces desmoraliza pero al final de cuentas considero que el cariño que le tenga uno a su profesión puede y debe sobreponerse a todos estos problemas.
Con mucho respeto y afecto hacia ustedes:
Profr. Ricardo Chan Canche
Es un caso muy curioso el que sucede conmigo en lo que respecta a esta reflexión acerca de mi profesión y la docencia, debido a que mi profesión es en realidad el de docente; soy egresado de la Escuela Normal de Ticul, Yucatán, También estudié la Licenciatura en Educación Media en el área de Ciencias Sociales, en la Escuela Normal Superior del Estado de Campeche. Como se pueden dar cuenta en realidad mi profesión es el ser docente.
En realidad el conflicto en cuanto a tomar la decisión de dedicarme a la docencia surgió al terminar el bachillerato puesto que por la situación económica familiar que tenía no pude costear la carrera profesional que había escogido que era la de Licenciado en Derecho y la única opción que tuve factible fue el de estudiar para maestro de primaria; estudios que finalicé en 1995 con los ya respectivos acercamientos a la práctica profesional que se incluyen dentro de la preparación en la escuela Normal.
Inicio mi servicio como maestro de educación primaria federal el 12 de septiembre de 1995, apenas dos meses de finalizados mis estudios profesionales, a los 21 años de edad, para fortuna mía fui enviado a una comunidad muy pequeña dentro del interior del Estado de Yucatán, a decir verdad de la generación a que pertenezco solamente 12 de 25 que la conformábamos obtuvimos plaza federal dentro de nuestro propio Estado; Fue en esta comunidad Xcopteil, municipio de Chankom, en donde conocí que era el magisterio en realidad, en condiciones humanas y económicas insospechables, con los recursos didácticos indispensables, gis, borrador y pizarrón; ¡ahí fue específicamente el momento en que inicie como un verdadero maestro! Dentro de la praxis y no solamente en la teoría.
Estuve 7 años laborando en el mismo municipio, tomando cursos que impartía el sistema, pero como el sueldo no era suficiente para cubrir los gastos de una recién formada familia que tenía, decidí seguir estudiando para que después pudiese conseguir algunas horas para trabajar en alguna secundaria, por lo que ingrese a la Escuela Normal Superior Federal del Estado de Campeche en 1998 concluyendo mis estudios en el 2002 año en el que intento ingresar a laborar en educación secundaria en el Estado pero se para estas fechas se había restringido la oportunidad a maestros con plaza de obtener horas en secundarias; la única opción que me fue viable estuvo en que estas fechas me había acercado a mi ciudad de origen en una comunidad rural pero no tan pequeña como las dos primeras en las que comencé a laborar, y habían cerca de ellas e inclusive dentro de la misma en la que laboraba, escuelas de nivel medio superior, los COBAY, Colegio de Bachilleres del Estado de Yucatán, en donde en la comunidad de Tekit, Yucatán comienzo en septiembre de 2002 a impartir clases en el área de ciencias sociales.
El afán de superarme en lo que se refiere a mi desempeñó profesional me ha llevado a tomar todos los cursos que el subsistema a ofertado incluyendo diplomados y talleres, sin embargo con el deseo de conocer más y mejorar mi práctica docente me llevó a continuar estudiando en 2004 una maestría en ciencias sociales, la cual afortunadamente concluí en 2008, pero no pude titularme y actualmente estoy en ese proceso.
El ser docente es para mí un verdadero orgullo, pero al igual es un verdadero reto que día a día tengo que replantearme, pienso que si bien muchos tenemos esta profesión o nos dedicamos a ella como cualquier otra persona a cualquier otra profesión, por necesidad económica, que esa es la realidad, lo menos que debemos de hacer es poner nuestro máximo de esfuerzo para lograr la mejor calidad del proceso posible, siento que en cada rostro de nuestros alumnos debemos de ver reflejados las caras de nuestros hijos, de nuestros sobrinos y demás familiares, por lo que al final de cuentas nadie en su sano juicio querrá que a uno de ellos le vaya mal en la vida y si querrá que llegue a tener un desarrollo académico para lograr tener alguna carrera profesional y mejorar sus condiciones de vida.
El ser docente en educación media superior es como mencioné anteriormente un verdadero reto, sobre todo por la necesidad de estar en constante superación, a menos que uno quiera que cuando se presenten nuevas situaciones dentro del proceso de enseñanza, no cuente con los elementos necesarios para poder sobrellevarlas, significa un constante trato con un material humano muy especial, jóvenes adolescentes con ganas de ser triunfadores en la vida, muchos de ellos todavía soñadores, que al igual que yo en algún momento de esta etapa de la vida soñamos que la misma sería mucho más fácil que en lo que en realidad era; jóvenes en un lapso imperceptible de tiempo tendrán que enfrentarse a que esta realidad solamente era una mera fantasía y que la vida no es tan fácil como en las telenovelas, ese es mi verdadero reto, contribuir con cada uno de ellos a que se preparen y al momento de conocer y experimentar la realidad social puedan enfrentarse a ella y lograr convivir con ella como verdaderos triunfadores en al ámbito que les corresponda.
Es aliciente encontrarme en el Colegio a alumnos que estuvieron en mi grupo de primaria, ya que trabajé también en la primaria de la misma comunidad, actualmente soy director de una primaria en otra comunidad, y notar el cambio que han tenido en cuanto a su desarrollo tanto biológico como intelectual y emocional, niños que despedí alegremente de la primaria veo ingresar como jóvenes adolescentes inquietos en educación media superior, y mas allá es muy gratificante saber que en la medida de lo posible he contribuido a formar a estas fecha con nuevos profesionistas a los que me encuentro en la calle como orgullosos doctores, ingenieros, licenciados en derecho, docentes y también con mucho orgullo a padres de familia con una visión diferente de cómo enfrentarse a la vida como verdaderos emprendedores.
No están gratificante encontrarse con situaciones sobretodo económicas y materiales que se han tenido que sobrellevar, como el caso de la inestabilidad del trabajo en el colegio, que si bien está sujeto a que los docentes tenemos una base, también es sabido que en cualquier momento por decisión de las autoridades administrativas los docentes y el personal en general puede ser removido de su puesto o cambiado de asignaturas que imparte, e incluso reduciéndoles las horas que imparte. Otra de las situaciones no tan alicientes es que muchos de los alumnos debido a que en la comunidad la actividad económica gira alrededor de la maquila textil, muchos de ellos se dedican a trabajar pero no solamente para solventar sus gastos de estudios sino que lo hacen para adquirir sus cosas personales, lo que muchas veces les llega a gustar más y se dedican menos al estudio lo que trae como consecuencia falta de atención y desinterés. Todo esto muchas veces desmoraliza pero al final de cuentas considero que el cariño que le tenga uno a su profesión puede y debe sobreponerse a todos estos problemas.
Con mucho respeto y afecto hacia ustedes:
Profr. Ricardo Chan Canche





